El Baldón: Querido Niño Dios
Por José Miguel Cobián
Sabes, mis padres por alguna
razón me tenían muy consentido. Me llevaba regalos Santa Claus el 25 de diciembre,
el 31 de diciembre eras Tú, y el seis de enero los reyes magos. Hoy sé que el 25 eran los regalos de las tías
de Nueva York, el 31 de mis padrinos, y el seis de mis papás. Cada uno de ellos había escrito su carta y me
llegaban en distintas fechas. Hoy quiero
pedirte algunas cosas, y compartirlo con los lectores de esta columna.
Primero pensando en México, te
pido por favor, que haya un poco de reflexión en la presidencia de la
república, y encuentren una solución o cuando menos un paliativo a: El modelo
económico que ha convertido a mí país en una fábrica de pobres; Se acabaron
Cantarell en los últimos diez años y a pesar de que el presidente sabe de
energía y petróleo, no le han invertido en la prospección y reposición de reservas,
QUE LO HAGAN YA; Que se preocupe también
por desarrollar energías renovables, porque México está muy atrasado comparado
con cualquier país del mundo, yo creo que aunque se dediquen a asaltar el
erario público, también deben de hacer algo por el país; Me preocupa mucho la
cantidad de muertos oficial y me preocupa mucho más la no oficial que la supera
dos a uno, ojalá y puedas intervenir para que de una vez encuentren la solución
JUSTA a la violencia en el país; Hablan mucho de igualdad entre hombres y
mujeres y de no discriminar a nadie, y hasta los funcionarios de SEDESOL
discriminan a los indígenas, mientras que mujeres, homosexuales, bisexuales,
morenos, etc., son discriminados en este país, sin ninguna política de estado
para combatirlo y recordarnos que todos somos iguales a los ojos de Dios.
A nivel nacional ya no te quiero
pedir nada más, porque si me concedes estos deseos, segurito vamos a estar
mucho mejor, incluso para enfrentar la crisis económica que viene. A nivel
estatal te pido que por favor le des inteligencia a los colaboradores del
gobernador Duarte, pues parece que no están funcionando como él quiere, y las
cosas no caminan con él quisiera.
Requerimos más eficiencia y eficacia. Unos cuantos sobresalen, entre
ellos su particular, y el subsecretario como el de gobierno, pero la mayoría no
está dando el ancho, parece un duelo de egos (a ver quien presume más), y a
pesar de que se ha avanzado en los problemas estructurales de Veracruz, todavía
falta mucho por hacer y ya llevamos un año de gobierno.
A nivel municipal te ruego que
hagas a los alcaldes reflexionar sobre los éxitos de Juan Manuel Diez en
Orizaba y los fracasos de Marcelo Ebrard en el D. F. Me explico: Diez en Orizaba tiene
apantallado a medio Veracruz, sea por los motivos que fuera, pero mejoró
brutalmente la imagen urbana de la ciudad, ya hasta parece ciudad, -y mira que siendo
feo ese municipio ya es la envidia de medio estado-. Por el otro lado Marcelo con tanta obra
pública ha afeado hasta el centro histórico y tiene a todo el DF histérico
porque en lugar de servir, los funcionarios públicos ESTORBAN, con sus grandes
ideas que son ideotas. No hay capitalino que hable bien de Ebrard salvo los
grupos controlados por su partido y la Iztapalapa de Juanito y Clara
Brugada. Dicen que hay que hacer obra
porque algo sobra, pero tienen que entender las autoridades que hay que hacerla
rápida, eficiente y sin molestar a la ciudadanía. Y tenemos alcaldes que dieron
el banderazo hace meses a una obra y no han hecho nada más en esa obra. Hazles entender que su alcaldía no es un
botín, ni los recursos son de ellos, sino que se les contrató para administrar
y si acaso, todo el pueblo se hará tonto respecto del diezmo pero no pueden
duplicarlo o triplicarlo porque no alcanza para lo que es.
A nivel personal, dame mucha
paciencia para no entrometerme en algunas barrabasadas que están haciendo los
políticos a cambio del apoyo del clero.
Si el pueblo de México quiere ser una sociedad teocrática, tiene
derecho, y si quieren seguir sometidos y abusados, con la cabeza gacha, también
tienen derecho, si acaso lo único que no me gusta, es que en Tu santo nombre se
cometan tantos abusos y barbaridades, pero ellos tendrán que rendirte cuentas
algún día. Te pido también salud y
trabajo.
Gracias Querido Niño Dios… Para
mí tu me traes regalos el día uno de enero. Ojalá y algunos de estos puedan
llegar a partir de ese día. Con todo
mi afecto: El niño que como todos,
llevo dentro.